Tendencias

Cuánto valen tus emociones

las siglas marcan nuestra vida

Por Olivier Vallecillo Brand Brand&Life

Una vez más las siglas marcan nuestra vida, el éxito o fracaso se define en dos, tres o máximo cuatro letras.

ROE, Return on Emotions. Este término es quizás el sumun de la conquista de las marcas hacia los individuos. La nueva era del marketing se sigue escribiendo en inglés y define las emociones logradas en los consumidores y no las cifras de ventas. Los paneles de medición se nutren ahora de sociólogos y psicólogos que marcan las estrategias a seguir para lograr tocar el corazón del cliente…bendito Marketing

Está claro que el PROM, PR Oriented Marketing es la nueva tendencia que nos llevará a entender cualquier actividad que lleve a cabo una marca como la oportunidad para seducir y retener a nuestros consumidores. Se acabaron las elaboradas campañas reflexivas y macro dimensionadas para dar paso a la suma de escogidos nichos que darán paso a resultados tangibles y de calidad. Los primeros en sufrir este cambio de tendencia serán sin duda la mayoría de directores de marketing y creativos anclados en las cifras, quiénes tendrán que sacar todo su talento a relucir para encontrar el gancho perfecto para despertar las emociones de los clientes más exigentes: el público final, que se mueve, observa y reacciona a estímulos cada vez más cercanos gracias a las nuevas tecnologías. Se acabaron las infinitas tablas de Excel acotadas por presupuestos que encajan al milímetro los medios donde invertir, así como los clásicos paneles de consumidores que intentan reflejar hábitos de consumo según la edad o los gustos del cliente, sin llegar a comprender que las emociones que despierta una experiencia es tan exitosa como efímera. Bienvenidos a la era del Big Data…

Tras décadas de análisis e inversiones en investigación, la conclusión depara un resultado en el que la combinación perfecta no sería otra que la de meter en una coctelera las fórmulas del pasado con las nuevas tecnologías, entendidas eso sí como un vehículo transmisor, no como fines en sí mismos. De lo contrario, estaríamos dominados por tecnólogos y lo que el futuro demanda con urgencia son pensadores.

La gran pregunta es cómo encontrar la fórmula del éxito para seducir a estos nuevos consumidores. Sin duda la pregunta clave es, ¿qué será más sencillo, conquistar sus emociones o cumplir sus sueños? Quizá tengamos que empezar por empezar a destilar más cercanía en nuestros planes comerciales.