Columna Opinión

Todos somos marcas, pero no todos dejan una huella

la Marca Personal, y el por qué es importante desarrollarla para potenciar cualquier negocio.

Por Gabriel Patrizzi Consultor y asesor en Comunicación Empresarial y Marca Personal

Es un honor poder ser parte de la primera edición de este proyecto editorial  de ZeBRAND, por eso en esta oportunidad quiero compartir sobre un tema que tanto me apasiona, al cual le dedico parte de mi vida en la actualidad: la Marca Personal, y el por qué es importante desarrollarla para potenciar cualquier negocio.

Hoy todo profesional independiente, emprendedor y ejecutivo/colaborador de cualquier empresa debe estar consciente que su posicionamiento así como su relacionamiento impacta directamente en su proyecto, idea u organización.

La Marca personal es esa huella, esa imagen que dejas en los demás cómo resultado de contactos, relaciones, referencias y proyección que tengas en espacios y medios online/offline. Como afirma Jeff Bezos, “es lo que se dice de ti cuando no estás presente”; y ¡por supuesto! también cuando lo estás. Mientras, que la Comunicación que trabajamos de manera anticipada, pensada, inteligente y planificada es lo que se denomina Branding Personal; para unos puede ser obvia esta diferenciación, pero cuando vemos en la web a muchas personas hablar de una u otra, nos damos cuenta que existe una real confusión entre ambos conceptos.

Andrés Pérez Ortega -autor del mayor número de libros en español sobre el tema- destaca que “una Marca Personal está compuesta de decenas de elementos que van desde el interior de la persona hasta la forma de gestionar la percepción que los demás tienen de nosotros. Esos elementos son los que van a hacer que seamos percibidos como profesionales valiosos y fiables”. Todos somos Marcas Personales, la diferencia radica entre quienes la gestionan y quienes simplemente la dejan al azar.

Indicios claros de importancia

¿Cómo confirmar que la trascendencia de la Marca Personal es tal?,  y que no es una afirmación a la ligera: piensa  ¿Antes de ir a una reunión de negocios qué haces? ¿Cuándo te llega un correo de un desconocido qué haces? ¿Cuándo te escriben un mensaje privado por LinkedIn qué haces? ¿Los jóvenes, cuando le gusta alguien qué hacen? Entre las primeras acciones en cada caso está el “googlear” a esa persona o “stalkearla” (una adaptación del inglés stalking, empleada como el significado de “seguir a alguien en las redes sociales para obtener información…”) en internet. Y ¿qué pasa si esa persona no aparece? Si sus redes sociales están privadas o la información que está disponible no es coherente con las referencias que se tienen; simplemente genera desconfianza; por lo cual podríamos ignorarla o desestimarla, y lo que podría ser no será.

En cambio, si pasa todo lo contrario (y hay una presencia activa y coherente) habrá plena disposición a escuchar -a “ir más allá”-, pues hay datos transparentes, claros y confiables que propiciarán un contacto que puede llegar a convertirse en una relación duradera y productiva.

También hay estadísticas que respaldan la importancia de tener una Marca Personal con una propuesta de valor clara en internet. En Europa, la firma de Recursos Humanos Adecco (España), en su informe “Infoempleo 2016”, destaca que 86% de las empresas de ese país consulta las redes sociales de los candidatos preseleccionados; otros estudios dicen que 70% de las empresas en Estados Unidos hacen lo mismo. El estudio “Tendencias internacionales en la selección de personal para 2016” realizado por Linkedin (donde participaron más de 3.800 encargados de RRHH de empresas a nivel mundial) indica que 30% de las organizaciones valora las recomendaciones de terceros, como fuente de contratación de calidad.

Se puede decir que hoy somos lo que las redes sociales dicen de nosotros; el contenido que compartimos; lo que Google muestra de nosotros, eso somos; y también esas conexiones online son evidencia de cuán influyentes y creíbles somos; pero, es preciso destacar que esa presencia/relacionamiento activa trasciende lo digital, debe ser soportado por nuestra capacidad de socializar en contextos offline que igualmente son globales. Lo que ven, leen, de nosotros en la pantalla de un dispositivo móvil o un computador debe ser resultado de nuestra habilidad de conectar con otros en espacios físicos (eventos de nuestro sector, actividades sociales, encuentros de networking, charlas y conferencias propias, hasta en bares y gimnasio ¿por qué no?). Hoy la gente necesita desvirtualizar las relaciones en la medida de lo posible, al mismo tiempo que es importante mantener conversaciones fluidas en múltiples formatos.

Por esto -y por más- desarrollar y gestionar tu Marca Personal es imprescindible para todo negocio que quieras impulsar a mediano y largo plazo, pues estos se hacen y se fortalecen entre personas, personas que buscan claridad, coherencia y valor, porque hoy nos relacionamos solo con quienes realmente nos generan algún tipo de beneficio, el cual no tiene por qué ser monetario. Relacionarse amerita tiempo, y es un tiempo que la gente no está dispuesta a malgastar.

5Ps de la Marca Personal

Desde hace casi tres años -luego de estar dedicado por más de una década a la Comunicación empresarial- vengo  trabajando desde Conversa CE en la asesoría, consultoría y formación en marcas personales, para lo que diseñamos (en función a nuestra experiencia, formación y el conocimiento obtenido de otros especialistas) la metodología de las 5Ps de la Marca Personal, mediante la cual se aborda desde la estrategia hasta la acción de esa comunicación orientada a exponernos de manera efectiva y así conectar con quienes son nuestros públicos objetivo. La idea es hacer posible nuevas oportunidades y escenarios: networking, conocimiento, negocios, relaciones diversas, alianzas, etcétera.

Esta metodología busca que la proyección de una persona tenga bases claras y sustentables conforme a las fortalezas, intereses y proyectos propios.

Las 5ps corresponden a Persona (establecimiento de misión, visión, valores diferenciales y propuesta de valor), Personalidad (definición de temas, palabras y mensajes clave, así como pasatiempos y tono/carácter), Públicos (mapa de stakeholders: con expectativas, intereses, coincidencias y características),  Propósito (Meta a largo plazo, objetivos propuestas y acciones que los harán posibles con su respectiva planificación), Proyección (integral: online y offline).

Es un proceso que abarca tres niveles de la comunicación: intrapersonal, interpersonal y multipersonal.  Cuando trabajamos cada pilar de estos -con una mirada consciente, crítica y puesta hacia un mejor futuro- se puede lograr un posicionamiento que realmente lleve a cualquier persona a la consecución de su propósito. Eso sí,  desarrollar tu Marca Personal requiere que le dediques tiempo, sin apuros, invierte todo lo necesario para organizar ideas y determinar otras, para así poder dejar tu huella en los demás.